Checklist final antes de imprimir tu Plan de Negocio
Antes de generar y compartir tu plan de negocio, conviene hacer una última revisión. Este checklist te ayuda a asegurarte de que el contenido escrito, los números y la estructura cuentan la misma historia.
Imprimir un plan no es el final del proceso, pero sí un buen momento para comprobar que todo tiene sentido.
1. Revisa la estructura del índice
- ¿Los capítulos siguen un orden lógico?
- ¿Hay temas innecesarios o vacíos?
- ¿Falta alguna sección clave para entender el negocio?
- ¿El índice se adapta al lector al que vas a enviar el plan?
El índice define la experiencia de lectura del documento final. A veces, pequeños cambios de orden mejoran mucho la claridad.
2. Revisa el contenido escrito de Mi Plan
- ¿Cada tema responde claramente a su pregunta?
- ¿El texto es comprensible para alguien externo?
- ¿Evitas lenguaje genérico o vacío?
- ¿El plan explica cómo funciona realmente el negocio?
No busques un estilo literario. Busca claridad, coherencia y honestidad.
3. Comprueba la coherencia con el plan financiero
- ¿La estrategia descrita se refleja en los números?
- ¿Los ingresos, costes y crecimiento tienen sentido con el texto?
- ¿Las inversiones y el equipo están explicados?
Si algo “chirría” al leerlo, normalmente hay una incoherencia que merece revisión.
4. Verifica el escenario financiero seleccionado
Recuerda que:
El escenario activo en Mi Plan Financiero es el que se refleja en Mi Plan y en el documento final.
- ¿Es el escenario correcto?
- ¿No estás mostrando un escenario provisional?
- ¿Coincide con el mensaje que quieres transmitir?
5. Revisa tablas y gráficos incluidos
- ¿Todas las tablas aportan valor?
- ¿Los gráficos son comprensibles sin explicación adicional?
- ¿No hay duplicidad de información?
Menos tablas claras suelen ser mejores que muchas tablas difíciles de interpretar.
6. Lee el plan como si no fuera tuyo
- ¿Se entiende el negocio desde el principio?
- ¿Hay saltos lógicos o información asumida?
- ¿Quedan claras las conclusiones?
Si puedes, deja reposar el plan unas horas y léelo con distancia antes de imprimir.
7. Decide si el plan está “listo”
Un plan nunca está perfecto, pero sí puede estar suficientemente claro y coherente.
Si el documento:
- explica bien el negocio,
- tiene números coherentes,
- y transmite una visión realista,
entonces está listo para compartirse.
Un buen plan no es el que no cambia, sino el que te ayuda a tomar mejores decisiones.
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